MIEDO

«Miedo, es ver vacía la playa de Riazor un veinticinco de julio del 36».
Esta frase es de Manuel Rivas, y ya no sé recordar si la leí en un artículo, o la encontré en una de sus novelas.
«Miedo es ver vacíos los patios de las escuelas, los parques. No oír risas infantiles, ni lloros», añadiría yo.
Vivo frente a una escuela, y cada mañana, al salir a trabajar, compartía ascensor con tres o cuatro niños. A veces más. Luego, en la calle, cuando iba a por el coche, me los cruzaba acudiendo al colegio en manada; con sus mochilas, sus cartulinas, sus risas y sus problemas.
Los niños son un lujo.
En estos días, la mayor preocupación de los niños que conozco es si la cuarentena afectará al Ratoncito.
Hoy no bajo en ascensor, ni salgo con el coche. Solo me asomo a la ventana, y pienso que debe haber pasado el Flautista de Hamelin. Hoy no hay niños en la calle.
Nadie ha inventado nada desde los cuentos de hadas, y en esta distopía que nos ha tocado vivir los parques están precintados.
Eso es el miedo.